martes, 24 de julio de 2012

De ficciones




En un relato, cuyo título ahora no recuerdo, se narra la historia de una familia a principios de siglo. Es una narración fascinante. De destierros y encuentros, de alguien que recuerda siempre a otro, de premoniciones, lealtades y diásporas... Por un momento no sé si el relato es real , es la descripción de una familia judía acomodada en la Varsovia de entreguerras, o se trata de una ficción literaria - la novela pertenece a Bashevis Singer, a quien estoy leyendo estos días.

Pero en ese momento la narración ha quedado, de pronto, desvalorizada. Pues la intensidad que le habíamos supuesto al creer que se trataba de un relato real - de historia al fin y al cabo - queda en un segundo plano, devaluada, al conocer que se trata de una ficción literaria.

Cuál es la gloria, la intensidad de lo real; qué intensidad secreta alcanzan las cosas a la que la literatura - de repente - nunca accede. Al modo del mito de Pigmalión, que tantas veces hubimos de citar en tiempos. Toda la fuerza del mito, toda la intensidad del arte semejan , de pronto , inanes , insignificantes, al lado de un momento que nadie - excepto Pigmalión en el mito - alcanza. Esto es, el instante en que la estatua, el deseo, los nombres, cobraban al fin vida. Al lado de su certeza - siempre aplazada - el arte, el relato,  parecen tan inútiles, un instante.

Y ese, el instante inapreciable en que la estatua cobraba vida - un paso apenas, un leve gesto en el sueño del artista - es el que, descubrimos entonces, nunca se producía. Su leve, abismal inutilidad.



lunes, 23 de julio de 2012

El fin de los tiempos





" Alejandro de Roes advertía que, si el Imperio llegaba a ser destruido, desaparecería el orden del mundo"
        - cit. en    C. Magris   El Danubio,     pg. 95.


" Se evita ya pasar por la orilla izquierda del Tíber, invadida por la arena e impracticable. De la grandeza pasada no subsiste nada, si no es el recuerdo de Eneas, que antaño, desembarcó en aquellos parajes "

           -   C. Rutilio Namaciano          De reditu suo      ( h. 417 )




Ponto Euxino

" La región más próxima a la constelación de la Osa del Erimanto me retiene, tierra quemada por el hielo endurecido.  Por encima se halla el Bósforo, el Tanais, las lagunas de Escitia y unos pocos nombres de lugares apenas bien conocidos. Más allá no hay sino un un frío inhabitable. ¡ Ay! ¡ Cuán cerca tengo los confines del mundo! "

          -  Ovidio         Tristia           Libro III, 4 bis




"Pero durante el verano fuimos dos semanas a Annecy, y al final dijimos que jamás volveríamos allí, porque aquellas semanas habían sido perfectas y ninguna otra época las podría igualar "




" Y finalmente de este período recuerdo haber ido una tarde en taxi entre edificios muy altos bajo un cielo malva y rosa; me eché a llorar porque tenía todo lo que quería y sabía que no sería tan feliz nunca más".

        -    F. Scott Fitzgerald        The crack- up 






Y Teoclímeno, a un dios semejante, tomó la palabra:
- ¡ Desgraciados! ¿Qué mal os aflige? Sumidos en noche
vuestros rostros están, las cabezas, las mismas rodillas;
el sollozo os abrasa, las caras se os cubren de llanto;
las paredes chorrean de sangre, las vigas hermosas;
el vestíbulo llenan y pueblan el patio fantasmas
que a las sombras se lanzan del Érebo; el sol en el cielo
se ha eclipsado, una niebla funesta recúbrelo todo ".

         - Homero        Odisea ,  Canto XX




" aquello era el final de una época y, por suerte, yo - y creo que tú tambien - me daba cuenta"

                Robert Motherwell        Carta a Jack Greene ,   13-IX- 1946.



[ La década de los 40]

"No obstante, de un modo paradójico, existía una sensación de que los buenos tiempos llegaban a su fin"

       -    Stephen Spender     World within World   1951



" Pero sólo quien vivió aquella época de confianza universal sabe que desde entonces todo ha sido descenso y ofuscación"

       -   S. Zweig          Die Welt von Gestern 




 
(fot. Josef Sûdek)

The Waste Land. (1922)

Qué sonido aquél vibrando sobre el aire
aquejado de suspiros maternales
qué hordas son ésas, encapuchadas y errantes que hormiguean
por las llanuras interminables, tropezando en la tierra agrietada,
cercada sólo por el llano horizonte
qué ciudad aquella en la montaña
resquebrajándose, rehaciéndose, estallando en el aire violeta
torres que se derrumban (...) "

     -   T.S. Eliot       ( vv. 367-377      What the thunder said )



La pérdida.

 "¿ Habrá patria en el mundo después de la pérdida de Sevilla ? "

        -   Abu Beka      ( S. XIII)





El reino de Granada

   Y muchos años después de acaecida la conquista, un viejo labrador de la vega de Granada, José Venegas, le decía al piadoso mancebo de Arévalo : " Yo no lloro lo pasado, pues a ello no hay retornada; pero lloro lo que tú verás... todo será crudeza y amargura para quien abrá sentido. Si el rey de la conquista no guarda fidelidad, ¿qué esperamos de sus sucesores? "

          - Cit. en     J. Caro Baroja     Los moriscos del Reino de Granada       1957  (1ª ed.)




The crack-up

" El mundo se hizo trizas en Biskra; las calles serpenteaban por la ciudad como torrentes de blanca lava ardiente. Árabes vendían guirlache y pasteles de un rosa venenoso bajo la llama de faroles de gas. Desde El jardín de Alá y  El caid  la ciudad se había llenado de mujeres frustradas. En las empinadas callejuelas de adoquines, titubeamos ante las brillantes pieles de cordero colgadas de los puestos callejeros de los carniceros "

         - F. Scott Fitzgerald,    1931.




K. u. K.

" Al día siguiente, [el conde] escribió una nota para una galería privada de Linz en el dorso de una tarjeta de visita. Después del nombre figuraban las palabras: K.u K. Kämmerer u. Rittsmeieter i. R., es decir, "Chambelán Imperial y Real y capitán de caballería retirado". En toda Europa Central las iniciales "K.u.K. (Kaiserlich und Königlich) ("Imperial y Real") eran el epítome aliterativo de la vieja monarquía dual. Más adelante me enteré  de que sólo los candidatos con dieciseis o treinta y dos cuarteles podían aspirar a la llave de oro simbólica que los chambelanes de la corte llevaban en la espalda de sus uniformes de gala. Pero ahora el imperio y el reino habían sido desmembrados y sus tronos estaban vacíos: no había puertas a las que pudieran abrir la llaves de oro, los heraldos se habían dispersado, los regimientos habían sido desmantelados y los caballos habían muerto mucho tiempo atrás".

          -   Patrick Leigh Fermor          El tiempo de los regalos      I




Estación de Feldkirch


" Con lentitud majestuosa entró en la estación el tren, un tren especial, compuesto no de los viejos coches ordinarios, despintados por la lluvia, sino por coches negros y resplandecientes (...) La locomotora se detuvo. Un movimiento recorrió la fila de los que esperaban, aunque yo seguía ignorando el porqué de todo aquello. Entonces reconocí, detrás de una ventanilla del coche salón, la figura erguida del emperador Carlos, el último monarca de Austria, y de su esposa, la emperatriz Zita , que iba vestida de negro. (...)

Al fin, el jefe de estación dio la señal. Todos alzaron espontáneamente la vista y comenzó el minuto decisivo. La locomotora arrancó con un movimiento brusco, como si también ella tuviera que hacer un esfuerzo contrario a su voluntad y, lentamente, el tren se puso en marcha. Los empleados lo siguieron respetuosamente con la vista. Luego volvieron a sus puestos, tan cabizbajos como si acabaran de asistir a un entierro. Había terminado la casi milenaria monarquía. Comprendí que regresaba a otra Austria, a un mundo distinto ".

           -   S. Zweig             Die welt von Gestern



 Plancouët

" He visto a mi abuela precisada a renunciar a su partida de juego; he visto disminuir el número de sus amigas, hasta que le tocó la vez: fue la última de todas . Su hermana y ella se habían prometido llamarse desde la otra vida tan pronto como faltase una de las dos: cumplieron fielmente su palabra ; y la señorita de Bedée sobrevivió un poco más de un mes a la señorita de Boisteilleul. Quizá soy el único hombre en el mundo que sepa que han existido todos estos seres ".

         -    Chateaubriand           Memorias de Ultratumba




Bizerta

" Creo que se trata de una guerra de cinco años. No acabará hasta que haya pasado otro invierno, hasta que estemos firmes en el continente europeo y hasta que Alemania afronte un nuevo invierno... Ahora sabemos mucho. Ahora sabemos que el mundo conocido hace tiempo que está muerto (...) "

         -   Th. Roosevelt  a  Eleanor,      20 de marzo de 1943





San Petersburgo

" En San Petersburgo hay una revolución" (...) En un intento de darle a su voz la máxima indiferencia, Novski hizo un esfuerzo por calmar el temblor : " ¿Perdón?¿Dónde lo ha oído? ". El doctor Grunwald replicó que había visto aquella mañana en la ciudad la noticia (...) Sin esperar el café, pálidos como la muerte, Novski y Levin abandonaron apresuradamente el comedor y se fueron en taxi a la ciudad. "Oí, como si estuviera alucinando " , apuntó Levin, " el clamor que llegaba desde el comedor y el tañido de los cubiertos de plata, parecido al de las campanillas, y vi, como a través de una neblina, todo un mundo que se quedaba detrás de nosotros y que, inexorablemente, estaba hundiéndose en el pasado como en el agua turbia "

          -   Danilo Kis       Una tumba para Boris Davidovich



Jerusalén

" (...) La señora Vishniac, la de la farmacia, estaba sentada en una silla de mimbre bajo el único farol mandatario y, desde allí, les saludó deseándoles suerte. Dos lágrimas colgaban de sus pestañas pintadas porque poco antes el locutor de Kol Jerusalén había dicho que ya nada sería igual y que comenzaría una nueva época "

         -   Amos Oz          La Colina del Mal Consejo





Lago Mareotis

" La tierra era su única preocupación ahora : árboles heridos por la escarcha, arena envenenada por la sal del desierto, cuencas de agua repletas de peces y gansos;  y silencio todo el día (... ) Y después, ya de noche, las perturbadoras sílabas plurales de los patos, que se desplegaban en la oscuridad, llamándose unos a otros, contentos o ansiosos: lenguaje cifrado de viajeros. Pantallas de niebla, nubes bajas a través de las cuales irrumpían los amaneceres y los ocasos, con esplendor inigualado, cada uno el fin de un mundo, una agonía en amatista y nácar. "


         -    Lawrence Durrell             Mountolive


" Durante la época del viento kamsín la ciudad [ Alejandría ] presenta un aspecto propio del fin del mundo "
       
          -     D. J. Enright  


 " - ¿ Por qué no abandonamos esta ciudad ? "

        -      L. Durrell          Justine,   160


Galicia

" (...) presentanse en el cielo muchas señales de un próximo terremoto. El día antes de las nonas de Abril, feria tercera, luego que el sol se pone toma el cielo por la parte del  septentrión un color rojizo como de fuego o sangre, destacándose en medio de la ígnea claridad líneas más luminosas que figuran a modo de lanzas rutilantes. Dura el portento desde la puesta de sol hasta la hora tercia de la noche, más o menos (...) "

" En la provincia de Galicia vense varias señales portentosas. En la era D el día sexto antes de las Nonas de marzo, desde la puesta de sol hasta el canto de los gallos , la luna llena parece como convertida en sangre. Dicho día fue feria sexta  "

" Apoderanse los godos de gran número de cautivos romanos; destruyen las basílicas de los santos, roban y derriban los altares, arrojan de allí a las vírgenes del Señor (...); despojan a los clérigos de sus vestiduras, (...) tienen a hombres, mujeres y niños confundidos unos con otros; expulsan de los lugares santos a todos los que se habían refugiado , y convierten los templos en horribles establos de jumentos, ovejas y camellos; todo lo cual trae a la memoria lo escrito acerca de los castigos con que la ira del cielo castigó a la ciudad de Jerusalen ".


      -      Hidacio        Cronicon       (  h.  468 aprox. )




El Gran Pan ha muerto

 " Cuenta Plutarco en su discurso sobre la desaparición de los oráculos de su tiempo, que en el reinado de Tiberio, encontrándose un navío, de noche, cerca de Paxis, una de las pequeñas islas Echinades, cerca del golfo de Patrás (...) en un momento de calma, cuando los tripulantes y los viajeros del barco estaban dormidos, el capitán Thamus oyó una voz sonora, llegada de tierra, que pronunciaba su nombre varias veces.

Thamus no contestó a las primeras llamadas, pero al último preguntó:

- ¿Qué se me quiere ?
- Anuncia en Palodes - contestó la voz - esta noticia: " El Gran Pan ha muerto".

(...) Comenzaron a navegar. Llegaron al sitio indicado, y cesó inmediatamente el viento. Entonces el capitán Thamus avanzó en la proa de su barco, y dirigiéndose a la costa incierta, envuelta en las sombras, gritó con voz tonante:

- ¡ El Gran Pan ha muerto!

No había acabado de decirlo cuando se estremeció la tierra y el mar y se oyeron de todas partes gritos, voces extrañas, lamentos y gemidos.

El capitán Thamus repitió:

- ¡ El Gran Pan ha muerto!

Y volvieron los lamentos y las quejas ".

             -   Pío Baroja        El laberinto de las sirenas


 
( F. Guardi    Fuoco a San Marcuola, 1789)


La muerte de Guardi

" Francesco Guardi muere en Venecia en 1793.  Apenas cuatro años después de su muerte, la República capitula: el arte de Guardi es el último testimonio en Venecia  de una sociedad concluida para siempre. El impulso creador que había proporcionado tanto esplendor se extingue ".


                  -   L. Venturi      La pintura italiana    1950



El joven dios

 " - Seguramente no harán más que cambiar los nombres - repitió Ganesha, pero entre los dioses se produjo un movimiento de inquietud.

- Cambiarán algo más que los nombres. A mí es al único que no podrán matar mientras las doncellas y los hombres se unan o la primavera siga a las lluvias del invierno. Seres Celestiales no por nada he caminado sobre la tierra. Mis gentes no saben ahora lo que son; pero yo, que vivo con ellos, leo en sus corazones. Grandes Reyes, el principio del final ya ha nacido. (...) ¡ Bebed y comed ahora a lo grande!   ¡Bañad vuestros rostros en el humo de los altares antes de que se enfríen! Seres Celestiales, recibid los cumplidos y escuchad los címbalos y los tambores mientras haya todavía flores y canciones. Tal como los hombres cuentan el tiempo, el final está lejos; pero tal como lo contamos nosotros, ya es hoy. He hablado.

El joven dios se calló y sus hermanos se miraron unos a otros largo tiempo en silencio. "


               -   Rudyard Kipling        Los constructores del puente



 
(fot. A. Kertesz)

 
                                                              Montparnasse

" Hay suficientes fotografías en este libro como para hacerse una idea de cuál era el aspecto de Kiki en los últimos diez años. Escribo estas líneas en 1929 y, en la actualidad, Kiki es un monumento erigido a sí misma y a una época de Montparnasse (...) que la publicación de esta obra ha sellado y cerrado... Después de que, en el período de un año, Kiki se hiciera un monumento, y Montparnasse se enriqueciera y se volviera próspero, y bien iluminado, y bailado,  molido y exprimido (...) y después de que se empezara a vender caviar en el Dôme (...) esta época había acabado. "

       -   Ernest Hemingway            Kiki ( Alice Prin)    Kiki souvenirs          Paris, Henry Broca, 1929.





                                                               La Callejuela de Oro

" Extinguida está la estirpe de los astrónomos, y se han apagado los fuegos alquímicos en las casitas de la Callejuela de Oro, detrás de Daliborka. Y tampoco Tycho Brahe ni Kepler hacen horóscopos ya para el afligido Rodolfo " .

          -    Jirí Karásek Ze Lvocic           Roman Manfreda Macmillena,            Praga, 1907.


                                                            Orlando

" Resultaba algo alarmante... que las cosas se encogieran así. Porque es que todo parecía haberse encogido... los sombreros de copa, los velos de las viudas , las trompetas, los telescopios, las guirnaldas, todo se había desvanecido sin dejar la menor huella en el pavimento, ni siquiera un poco de barro. "

            -    Virginia Woolf        Orlando : A Biography         1928, Hogarth  Press




  Alejandria


  At the doors of Africa so many towns founded
  upon a parting could become Alexandria, like
  the wife of Lot - a metaphor for tears ; (...)


           -    L. Durrell      Alexandria,       Collected poems, 73



Cambrai

Al pasar por Cambrai con el rey, después de los Cien Días, busqué la casa en que había vivido y el café que frecuentaba: no pude encontrarlos ; todo había desaparecido, hombres y monumentos.

         -   F. R. de Chateaubriand     Memorias de ultratumba      Libro IV



La Unión del Viento Divino

" Una proclama de los Shinpûren ( " Unión del Viento Divino" ) decía lo siguiente :

Continuaremos caminando por la auténtica senda nacional y no nos doblegaremos ante la afrenta infame con que pretenden arrebatarnos las espadas y cortarnos el pelo . "

           -  Kyohi Watanabe    Shinpûren to sono jidai     Fukuoka, 1977.





Quomodo sedet sola civitas


" Bridey y el obispo han cerrado la capilla de Brideshead. El réquiem por mamá fue la última misa que se celebró allí. Después de enterrarla entró el cura, (...) retiró la piedra del altar y la guardó en su bolsa. Luego quemó las hebras de lana con el santo óleo y aventó las cenizas. Vació la pila de agua bendita y apagó la lamparilla del Santísimo. Abrió y vació el sagrario, como si a partir de ese momento siempre fuera Viernes Santo. (...) Me quedé allí hasta que se hubo marchado, y entonces, de repente, ya no hubo capilla: sólo una estancia con una decoración extraña. No puedo describirte lo que sentí. Nunca has asistido al oficio de tinieblas, supongo.
- Nunca.
- Pues si hubieras presenciado esa ceremonia, sabrías cómo se sentían los judíos con respecto a su templo. Quamodo sedes sola civitas... Es un cántico precioso. Deberías ir una vez, sólo por oírlo.
- ¿Sigues intentando convertirme, Cordelia?
- Oh, no. Todo eso también se ha acabado. (...) "

             -   Evelyn Waugh       Retorno a Brideshead  



Belgrado
 
" (...) ¿Qué había ocurrido para que el mundo cambiase de ese modo? ¿Pero acaso realmente había cambiado? Seguía teniendo el mismo aspecto de siempre; los campos, la casas , el cielo y la luna eran como antes, pero algo detrás de las cosas había cambiado; lo visible permanecía igual, pero lo invisible era distinto; en el interior de las gentes el mundo cambiaba, se disolvía, se hundía ; cada uno lo sentía, aun no siendo más que un campesino polaco que nunca había visto nada del mundo, o si lo había visto no lo había observado. Era un fin del mundo. ¡Cuántas veces ya se había hundido el Mundo! (...)"


         -  Alexander Lernet- Holenia       El estandarte        1934.



La Reforma

" Según la visión de los Viejos Creyentes, las reformas [ de Nikon ] eran obra del Anticristo, y una señal de que el fin del mundo estaba próximo "

       -   Orlando Figes      El baile de Natacha





La Revolución Francesa

" { Cagliostro }... las casas todas de los hombres, destrozadas; las montañas mismas, descortezadas y hendidas, los valles negros y muertos : ¡Es un mundo vacío! ¡Compadeced a los que nacerán entonces! Un rey, una reina... arrojados al vacío... la iscariota Egalitè , igualmente arrojada; tú, lúgubre De Launay, con tu lúgubre Bastilla; las familias y las gentes todas; cinco millones de hombres que se destruyen entre sí. Porque ese es el fin del Imperio de la Falsedad ( que es la Oscuridad y el opaco Grisú) y el incendio , con un fuego insaciable, de todos los calesines que hay sobre la Tierra ".

          -   T. Carlyle     La Revolución Francesa     1837


" El invierno de 1788-89 fue muy frío. La laguna de Venecia, helada, podía ser atravesada a pie (...) En París, el Sena se llenó de témpanos "

          -   Jean Starobinsky       1789. Los emblemas de la Razón         Madrid, 1988



 
 
 
 
Constantinopla
 
" Toda la Ciudad era un campamento de tiendas, una Ciudad desierta, muerta, desnuda, muda, sin forma ni belleza "


" ¿ Qué fue de los tesoros del Templo ? ¿ Qué puedo decir, qué puedo contar? (...) Los perros destruyeron rápidamente las sagradas imágenes y robaron los ornamentos: cadenas, candelabros, el ajuar del sagrado altar, lámparas, cálices, fueron destruidos o robados.  Los ricos y sagrados objetos depositados en la Sacristía, hechos de oro, de plata o de cualquier otro material precioso, todo lo amontonaron en un instante, dejando el templo desierto y vacío, sin nada . "


                                                    -    Ducas            Historia turco-bizantina        (1462)


 
                                                                                ( fot. Ángeles san José)

Última Roma

" Desearía decir algunas cosas sobre el Imperio ortodoxo de nuestro dominador; él es el único zar de los cristianos, el caudillo de la Iglesia Apostólica que, en lugar de estar en Roma y Constantinopla está en la bendita ciudad de Moscú. Ella sola brilla sobre todo el mundo más clara que el sol. Pues, sábelo tú, piadoso. Todos los reinos cristianos han pasado y en lugar de todos ellos está el reino de nuestro dominador, según los Libros Proféticos. Éste es el Imperio ruso. Pues dos Romas han caído, la tercera está en pie y no habrá una cuarta ".


             - de la   Carta   del monje Filoteo al gran Principe Basilio III.  Monasterio de Eleazar de Pskov. 1524.




Un fantasma

" Me siento como un fantasma vagando por un mundo que se ha vuelto extraño. No puedo alejarme de la vieja forma de componer, ni adoptar la nueva. He realizado esfuerzos intensos por sentir el estilo musical de la actualidad, pero no lo consigo. (...) Siempre siento que mi propia música y mis reacciones a toda la música siguen siendo las mismas en un sentido espiritual, en eterna obediencia al mandato de crear belleza (...) La nueva clase de música no parece salir del corazón, sino de la cabeza. Sus compositores piensan, más que sentir. No poseen la capacidad de hacer que sus obras se eleven: median, protestan, analizan, razonan, calculan y se inquietan, pero no se elevan ".

             - ( Leonard Lebling )   Entrevista con     Sergei Rachmaninov       en  The Musical Courier, 1939.





Castilla

En la ciudad no cantan los perailes. De los oficios viejos del cuero y de la lana, casi todos han desaparecido; es que ya por la ancha y parda vereda que cruza la vega no se ve la muchedumbre de ganados que, antaño, al declinar el otoño, pasaban a Extremadura. No quedan más que algunos boteros en sus zaguanes lóbregos; en las callejas altas, algún viejo telar va marchando todavía con su son rítmico. La ciudad está silenciosa : de tarde en tarde pasa un viejo rezador que salmodia la oración del Justo Juez. Los caserones están cerrados. Sobre las tapias de un jardín surgen las tapias agudas, rígidas, de dos cipreses. Las campanas de la catedral lanzan - como hace tres siglos - sus campanadas lentas, solemnes, clamorosas .

                      -    Azorín            Castilla





Berlin 1932

Esta noche, por vez primera este invierno, hace mucho frío. El frío glacial paraliza la ciudad en un absoluto silencio, parecido al silencio de un ardoroso mediodía de verano. En el frío parece como si la ciudad se contrajera hasta quedar reducida a un puntito negro, no mucho mayor que otros centenares de ellos, aislados y difíciles de encontrar en el enorme mapa de Europa.  Fuera, en la oscuridad, más allá de los últimos bloques de viviendas, donde las calles terminan en jardines recien parcelados, rígidos de escarcha, está la llanura prusiana.


          -      Christopher Isherwood          Diario berlinés (1932-1933)





Las velas rituales

" (...) Quizá fueran las velas rituales que lucían en en el cuarto pintado de azul del cochero judío, Manes: velas que se iban consumiendo, hacia su propia muerte, fuertes y seguras, casi alegres. Tres velas de un amarillo dorado metidas en botes verdes de cerveza. El cochero Manes era demasiado pobre para comprarse candelabros de latón. No eran más que unos troncos de vela, y a mí me pareció que simbolizaban el fin del mundo, que, esto yo lo sabía, se acercaba ".

     -        Joseph Roth         La Cripta de los Capuchinos







 
La Diáspora

"Salieron de las tierras de sus nacimientos chicos y grandes, viejos y niños, a pie y caballeros en asnos y otras bestias, y en carretas, y continuaron sus viajes cada uno a los puertos que habían de ir; e iban por los caminos y campos por donde iban con muchos trabajos y fortunas; unos cayendo, otros levantando, otros muriendo, otros naciendo, otros enfermando, que no había cristiano que no hubiese dolor de ellos y siempre por do iban los convidaban al bautismo y  algunos, con la cuita, se convertían y quedaban, pero muy pocos, y los rabíes los iban esforzando y hacían cantar a las mujeres y mancebos y tañer panderos "

          Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios       cit. en Joseph Pérez      Historia de una tragedia...







La Belleza

En mi pintura, intento expresar la belleza divina, cosa que en nuestra época resulta muy difícil porque nos interesamos sólo por la fealdad (...)

Me resulta insoportable pensar que tantos sitios en otros tiempos tan agradables para vivir se han transformado hoy en día en lugares industriales o megapolis sin arquitectura, llenas de ruido y máquinas. El París que conocí antaño ya no existe. En cierto modo mi pintura habla de un mundo desaparecido .

Mi pintura es el recuerdo de un mundo que ya no existe.

         -    Balthus           Conversaciones



 
( fot. Josef Sudek)
  
 Praga
 
" ¿Dónde está el matemático Josef Salomo ben Elijahu Delmedigo de Candía ? ¿Dónde el analista y astrónomo David Gans? ¿Dónde el carnicero David Koref ? ¿ Dónde los rabinos Zeeb Auerbach y David Oppenheim ? ¿ Dónde Rabbi Jehuda Löw ben Becalel ? ¿ Dónde está Mordechaj Maisl ? ¿Y Frumeta, su segunda esposa ? ¿ Y Hendel, la esposa del Hofjude Jakub Basêvi de Treuenberk ,  en cuya tumba se decía que había sido inhumada una reina polaca ? "
 
 
- Angelo M. Ripellino      Praga mágica        1973, Einaudi
 

 
( fot. Josef Sudek)
 
  
 
Paris, segundo Imperio
 
" Tanto Bloy como los hermanos Martin podrían haber proclamado lo que se cuenta de Baudelaire un día al entrar en una brasserie : " ¡Aquí huele a destrucción...! ". Sus amigos le decían que no, que lo que olía era al sudor de las camareras y a los guisotes que servían ; pero él insistía;  " ¡ Aquí huele a destrucción!" (...) Sólo Baudelaire parecía consciente de que el mundo había sido destruido; los demás no lo notaban, tan acostumbrados estaban ya a vivir entre ruinas "
 
 
- Cit. en   Ángel González     El esplendor de la ruina    Barcelona, 2005
 
 
 
 
 
 
Los profetas de Ávila
 
 
" A finales del siglo XVIII (...) rabinos y profetas de Ávila y Ayllón anunciaron para el año 5055 / 1295 la llegada del Mesías, que sería precedida por una serie de fenómenos extraordinarios y el sonido de un gran cuerno. Muchos judíos se prepararon entonces para aquel acontecimiento que los sacaría del exilio, ayunando y repartiendo limosnas "
 
-    Joseph Pérez      Historia de una tragedia 
 
 
 
 
Dublin
 
" La primera imagen que acude a mi memoria, cada vez que me invade la nostalgia de Londres, es la de las apacibles perspectivas de Bloomsbury, calles todas ellas de una sola fachada de simétricas ventanas con el verde telón de un square. Pero a partir de ahora, otra imagen, más fascinante, va a superponerse a ésta. La imagen de los barrios georgianos de Dublin, los que ya se están cayendo a la izquierda del río, los que todavía conservan cierto decoro a la derecha: todo lo que queda del Dublin del siglo XVIII, que fue una de las capitales de una Europa civil ya desaparecida ".
 
 
-   Mario Praz                Gusto neoclásico
 
 
 
Grecia
 
" Llegué a tiempo a Grecia para conocer una forma de vida antigua e íntima.  Es imposible olvidarla ahora que se ha ido para siempre. Me sentí abrumado por la generosidad de su gente, por el interés que el viajero solitario despertaba en quienes no habían visto en su vida un extranjero, ni aprendido a leer, ni viajado jamás a una ciudad o que habían emigrado a los suburbios de Atenas llevados por una necesidad que escapaba a mi comprensión... Olvidarlo sería (...) traicionar a aquellos que en su gran mayoría están ya muertos"
 
-      Kevin Andrews         The Flight of Ikaros
 
  
 
 
Las ruinas de Palmira
 
 
" Todos los días encontraba en mi camino campos abandonados, pueblos desiertos y ciudades en ruinas. Con mucha frecuencia encontraba también monumentos antiquísimos y reliquias de templos , de palacios y de fortalezas, de columnas, de acueductos y de mausoleos ; y este espectáculo excitó mi espíritu a meditar sobre los tiempos pasados, y trajo a mi mente pensamientos graves y profundos "
 
 
- Conde de Volney        Las ruinas de Palmira     1791
 
  
 
 
Los días posteriores
 
"  [ Kujikkajò o Noventa Artículos ] También nos habla sobre ese Incienso- Paraíso del cual todo creyente debería acordarse por el perfume del incienso terrenal : " En el Trigésimo-Segundo Voto  para la obtención del Incienso Maravilloso está escrito : Que el paraíso está formado por cientos de miles de diferentes clases de incienso, y de sustancias incalculablemente preciosas ; su belleza excede incomparablemente cualquier cosa en los cielos o en la esfera del hombre ; su fragancia perfuma todos los mundos de las Diez Direcciones del Espacio; y quien percibe ese aroma practica acciones del Buda . En tiempos antiguos había hombres de superior sabiduría y virtud quienes, por razón de su voto, obtenían percepción del aroma; pero nosotros, que hemos nacido con inferior sabiduría y virtud en estos días posteriores, no podemos obtener tal percepción ".
 
- Cit. en       Lafcadio Hearn      En el Japón espectral      1899
 
 
 
 
 
Terremoto
 
Madrugada. En silencio reposa la gran villa
donde de niño supe de cuentos y consejas,
o asistí a serenatas de amor junto a las rejas
de alguna novia bella, timorata y sencilla.
 
El cielo lleno de constelaciones brilla;
y su oriente disputan suaves luces bermejas.
De pronto, un terremoto mueve las casas viejas
y la gente en los patios y calles se arrodilla
 
medio desnuda, y clama: " ¡ Santo Dios! ¡Santo fuerte!
¡Santo inmortal! " La tierra tiembla a cada momento.
¡Algo de apocalíptico mano invisible vierte!
 
La atmósfera es pesada como plomo. No hay viento.
Y se diría que ha pasado la Muerte
ante la impasibilidad del firmamento.
 
 
-   Rubén Darío        (1912 )
 
 

                                                                   (fot. Josef Sudek)
 
 
 Velada en Hradcany
 
" Se inició una partida de whist, a la luz de dos velas en el rincón de una sala oscura, entre el rey y el Delfín, el duque de Blacas y el cardenal Latil. Yo era el único testigo junto con el profesor de equitación O´Hégerty. A través de las ventanas cuyos postigos no estaban cerrados, el crepúsculo mezclaba su palidez  con la de las velas: la monarquía se apagaba entre dos claridades moribundas "
 
- F. de Chateaubriand      Memorias de Ultratumba      Libro XXXVII
 
 
 
 
La partida de Sarastro
 
CORO
(después de la partida de Sarastro)
 
 
La verdad no volverá
 a extenderse sobre la tierra
en su plena claridad.
Tu camino superior
está ahora terminado;
Nos rodea
la noche profunda .
 
-   La Flauta mágica.  Música W. A. Mozart. Libreto de Emanuel Schikadener.
Escenografía J.F. Schinkel.
 
 
 
 
 
La antigua África
 
" (...) A propósito, ¿qué te pareció la trucha ahumada? 
- Un poco seca - se quejó el doctor Percival -, en comparación con las del Reform.
- ¿ Y el asado de buey?
-  ¿ No te pareció un poco demasiado hecho?
 - Eres un hombre imposible de satisfacer Emmanuel. ¿ Un cigarro?
- Si es un auténtico habano....
- Por supuesto.
- Me pregunto si los conseguirás en Washington.
- Dudo que la entente haya llegado hasta los cigarros. En cualquier modo, la cuestión de los rayos láser tendrá prioridad. ¡ Qué juego éste Emmanuel! A veces me gustaría volver a África.
- Ah. ¿ Dónde estará la antigua África?
- Sí, tienes razón. La antigua África.
- Ha muerto para siempre   (...) ".
 
                  -   Graham Greene         The Human Factor     1978.
 
 
 
 
Son Carrió
 
" (...) Aixó es el llit de gala i aquest el tocadó.
Daurades les mol-lures, forrat  de satí perla,
aquesta fou la gabia d´aquella tortorel.la
qu´aquí deixa per plomes el sabó començat
i aquesta cinta blanca i el guant abandonat
i vint carnets que contan els balls que si ballaren;
i aquests capolls, memoria de flors que conversaren,
la trasparent bugía que fou son darrer llum,
i el pots uberts qui tenen un rastre de perfum "
 
 
- Miquel des Sants Oliver    Castell Buit 
 ( cit, en Lorenzo Vilallonga   Las tentaciones   )
 
 
 
 
( Ángeles san José   Fade to Black )


La Ciudad Eterna
 
 
" Parece que el mundo está amenazado de próxima ruina, y tan sólo anula nuestro temor el ver que la ciudad de Roma subsiste en estado floreciente. Pero cuando esta cabeza del Universo haya caído y sólo sea un montón de ruinas ( según la predicción de la Sibila) no habrá motivo para dudar que el fin del mundo ha llegado ya . Es ésta la ciudad que todo lo sustenta y cuya muerte señalará el fin del mundo".
 
- Lactancio,     s. IV
 
 
 
 
 Las ruinas de Roma
 
" Trofeos sin un destino reconocible, templos dedicados a no se sabe qué dioses, pórticos abandonados, lápidas sepulcrales anónimas y mausoleos medio enterrados materializan la presión del tiempo (...) "
 
- Sabine Forero Mendoza   en   El esplendor de la ruina    Barcelona, 2005
 
 
 
 
 
 
Los dioses de Egipto
 
" Un tiempo vendrá en que parecerá vano que los egipcios hayan servido a la divinidad con piedad en sus corazones y con un culto asiduo (...) Los dioses se irán de la tierra, regresarán al cielo y abandonarán Egipto. Este país que fue antaño el domicilio de santas liturgias, ahora es la viuda de sus dioses y no se volverá a gozar de su presencia (...) Esta tierra sacrosanta, patria de santuarios y de templos, se hallará cubierta de de sepulcros y de muertos. ¡Oh, Egipto, Egipto, de tus creencias  sólo quedarán fábulas que parecerán increíbles a las generaciones futuras  "
 
 
-  Pseudo Apuleyo,  24
 
 
 
 
 
Atsuta
 
 
" Fui a Atsuta a rendir culto. El recinto de la ermita estaba completamente en ruinas, su muro de barro se había derrumbado, oculto entre hierbajos. En un rincón, una cuerda marcaba las huellas de un templo menor; en otro había una piedra con el nombre de cierto dios que ya nadie adora. Por todas partes artemisas y helechos crecían libremente".
 
 
- Matsuo Basho   Diarios de viaje
 
 
 
 
 
Sendas de Oku
 
Las hierbas del verano;
Es todo lo que queda
De los sueños de los guerreros muertos
 
 -   Basho      De camino a Oku
 
 
 
 
 
(fot. Paul Auster) 
 
Las últimas cosas
 
 
" Estas son las últimas cosas. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de lo que yo he visto desaparecer y ya no existe, pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo. "
 
 
 -   Paul Auster        El país de las últimas cosas
  




The Second Coming


" Things fall apart: the centre cannot hold;
mere anarchy is loosed upon the world..."


La segunda venida

En giros cada vez más anchos dando vueltas,
el halcón ya no puede oír al halconero;
todo se desmorona, el centro no sostiene,
queda suelta la mera anarquía en el mundo,
la marca manchada de sangre: en todas partes
la ceremonia de la inocencia se ahoga.
Los mejores no tienen convicción, y los peores
están llenos de apasionada intensidad.
Sin duda llega alguna revelación, sin duda
ya se está aproximando la segunda venida (...)



        - W. B. Yeats   ( traducción de J.M. Valverde)



 

martes, 17 de julio de 2012

De prodigios cotidianos



1.

 V. cuenta de una rara velada en una quinta en el municipio de Urra, distrito de Portalegre.

Habían estado todo el día herrando el ganado de la finca, una larga jornada que se había prolongado desde la mañana hasta que el atardecer les obligó a recoger las novillas restantes y bajarse de los caballos. Entonces , encendieron una hoguera sobre unos viejos tocones e hicieron un corro en torno a la misma, para cenar y prolongar el día. Era una noche fresca de principios de abril, según dicen.

Había, contó V. , numerosos caballistas portugueses y extremeños. En un momento alguien , siguiendo las costumbres del mes de abril, comenzó a cantar un fandango alosneño, por lo bajinis . Otro le replicó, con una guitarra que había surgido de dentro de un alcornoque - raro fenómeno del monte alentejano - con una cantiña de Huelva. Luego, todos siguieron cenando, comentando las incidencias del día.

Más tarde, en un momento dado y sin ningún acompañamiento, Inés, la mujer de un antiguo rejoneador portugués, comenzó a cantar un  fado. Era lento, y remoto, y solemne.

Nunca había oído nada igual, nos relató después V. Aquella voz sin premura, en el alcornocal de Portalegre , nombraba una melancolía extrema que, sin embargo - añadió - carecía de todo énfasis, de ningún dramatismo, de gesto alguno. Aquel fado en la voz de Inés era la lentitud y un dolor sin reproches.

Todos callaron. Luego la fiesta prosiguió y V. recordaría , durante mucho tiempo, el prodigio, el viejo fado en el monte.


2.

Antonio acude a la noche a un bar de la carretera de Lumbrales, donde se reúnen los domingos los vecinos y amigos. La barra está repleta, como corresponde al único lugar abierto en muchos kilómetros a la redonda. Allí acuden los conocidos , los vaqueros y los ganaderos de las fincas cercanas. Algunos vienen todavía con la ropa de trabajo. Otros - ellas sobre todo  - se han cambiado  y visten de fiesta. Cotidiana, pero fiesta.

El grupo de Antonio suele ser siempre el mismo. Ocupan la barra y de paso prolongan la jornada , normalmente hasta que el bar se cierra. Esa noche al lado de Antonio se ha acercado T. , novia de uno de los ganaderos de la zona. Están muy apretados y éste siente , apoyado en el mostrador, el roce con las caderas generosas, las nalgas de aquella. Es casual, piensa al principio. El lugar está abarrotado y apenas se cabe. Cuando la mano de ella comienza a jugar en sus pantalones deja de pensar en la casualidad. Al cabo él comienza a meterle mano también por debajo de la falda, en amable correspondencia. Así transcurre un buen rato. Mientras, los demás siguen hablando e invitándoles a cerveza.  Antonio intenta mantener la conversación , lo que consigue a duras penas. ( Ella no decía nada, comentó luego él).

Al cabo el dueño del bar anuncia el cierre y todos recogen y se marchan, despidiéndose como cada domingo. No sabe cuándo ha desaparecido ella. Recuerda luego la insólita velada y nos aclara que nunca más volvió a repetirse, ni sabe en el fondo si no la habrá imaginado.


3.

Horacio había acudido a encargarse unos botos al pueblo de Narros de Matalayegua, rayano con la comarca del Huebra. El botero, Francisco, es el mejor artesano de la provincia y había que pedirle los zapatos con unos meses, a veces con un año de antelación, si se quería que aquél se pusiera manos a la obra.

Narros es un pueblo perdido, minúsculo, en la trasera de la carretera a Linares a la sierra. Sus habitantes se han ido marchando, inexorablemente, y se ven los campos sin labrar, las huertas abandonadas a la entrada, unas vacas tristes en el común. Al llegar al pueblo hay una suerte de plazoleta, con el edificio de la antigua escuela, en desuso hace décadas, y una báscula cerrada. Las casas, los corrales del pueblo, son todos de piedra - esa piedra negra, oscura y angulosa de la zona de la Peña de Francia.

En la plaza, en un banco, Horacio saluda a Isidro, antiguo vaquero de unos conocidos suyos. Se ha jubilado hace unas temporadas y ahora está sentado, al sol de invierno, con dos vecinos en el escaño. No hacen nada. Le indican a Horacio cuál es la casa del botero, dónde tiene éste el taller.

Varios años más tarde, Horacio regresa al pueblo a encargarse unos botos nuevos. Cuando llega, una mañana de invierno, encuentra a Isidro, a los mismos vecinos de antaño sentados en el mismo banco, a la entrada .

Han pasado los años , pero la escena es la misma. Horacio llega a dudar si en realidad ha transcurrido el tiempo, si el mundo en realidad no es aquel banco inmóvil, en la plazuela del pueblo.


4.

En una finca de la provincia de Salamanca el dueño, Fermín, ha abierto una especie de restaurante y salón de baile. En la plaza de tientas de la finca se celebran capeas para los turistas y a veces, en el campo, se organiza algún tentadero de machos, para los que quieran presenciarlo.

Un verano Fermín piensa en prolongar la vida del restaurante y la plaza  y para ello contrata los fines de semana a un grupo flamenco. Están de moda sevillanas y demás aires rocieros y piensa que así los vecinos de los pueblos acudirán también por la noche, cuando han finalizado los demás festejos.

Ernesto, vecino de la finca, se sienta una tarde en la terraza del bar, escucha distraído los intentos por animar la velada del trashumante cuadro rociero. Éste está formado por un cantaor maduro, de anchas patillas, extremeño, un guitarrista reseco y mudo y una flamenca generosa, que sin mucho éxito intenta sacar a bailar a los sesudos lugareños.

Ernesto se aburre, decididamente. No obstante, hay algo en el sufrido cantaor y en su ensimismado compañero que le llama la atención. Como si su interés estuviera - lo que es por lo demás muy razonable - muy lejos de allí. Pero hubiera algo que aún es de interés para ellos, los  flamencos ambulantes.

En un momento determinado han parado la actuación  para echarse un cigarrillo, un botellín al coleto. Los vecinos han comenzado a marchar, inmunes castellanos al compás del Rocío, o de las corraleras  de Triana.

Entonces Ernesto se dirige al cantaor y le dice:

- Cántate un poquito por soleá. ¿ No?

Éste se sonríe y no le responde. Al cabo, cuando regresa la sonanta, le espeta, con cierta guasa.

- Chocolate, un compás por soleares.

Ante la sorpresa de Ernesto, que se ha quedado casi solo en la terraza, los dos comienzan el cante por soleares. Paran luego, y prosiguen con otra. Cantan una serrana, después. Están a gusto y el extremeño le ha cogido el tranquillo a la noche, a la plaza de la finca, al relente de agosto en Castilla y al compás. En un momento determinado , alejado ya de la fiesta, ni del compromiso rociero, se ha arrancado por seguiriyas y Ernesto, atónito, se ha olvidado de dónde están.

Ellos solos, porque el público se ha marchado, definitivamente. A su lado, casi a oscuras, un hombre viejo, de una finca cercana , que fuma y escucha en silencio. Detrás, su compadre, novillero retirado en la posguerra, que escucha sin fumar.

En la barra sólo quedan el dueño de la finca y los camareros que esperan, aburridos, que se retiren para cerrar.

- Te gustó el grupo flamenco la otra noche, Ernesto. - le dirá Fermín al otro día.
- Eran buenos, Fermín. Eran mejores de lo que parecían.
- Me alegro, hombre, y de que te gustaran. Pero no me vuelvas a echar la gente de la sala.
- Vale, Fermín. Pero eran buenos.

Al poco tiempo, añade Ernesto, la plaza se cerró de todas formas. Y él se quedó con una seguiriya en el bar vacío, la noche aquella de agosto.