jueves, 27 de junio de 2013

De la moderna crítica






 
TANG HOU

En la pintura, las gentes de hoy sólo buscan el parecido; siguen la vía contraria a la de los maestros de la antigüedad. En la pintura de personajes, Li Boshi puede ser considerado como el mejor, después de Wu Daozi; pero peca de un excesivo afán de parecido. Lo maravilloso del arte pictórico reside en la calidad del soplo y del espíritu que contiene el pincel. La exigencia de parecido viene después. El poeta Su Dongpo dijo: "Aquél que sólo busca el parecido en la pintura, en nada difiere de un niño; así como aquél para quien los versos de un poema deben ceñirse al mero tema explícito (...) "

No se ha de mirar un cuadro bajo una lámpara o tras haber bebido vino. Asimismo hay que abstenerse de desenrollar una pintura en compañía de vulgares. Desenrollarla de modo desordenado conlleva el peligro de estropearla materialmente ; las opiniones ignorantes y estúpidas ( con pretensión de erudición ) constituyen una ofensa no menos grave para la pintura .

- Tang Hou. Crítico y gran especialista de principios del siglo XIV. Dinastía Yuan.





MI YOUREN

Las gentes me admiran por mi talento de pintor; pocos conocen la visión interior que preside en mi pintura, y que me diferencia de un gran número de pintores de ayer y de hoy. Por ello, a menos de poseer, en la frente, el tercer ojo de la sapiencia, no se puede penetrar el secreto de mi arte.

- Mi Youren. Pintor célebre, hijo del gran artista y conocedor del arte de la dinastía Song, Mi Fu. A diferencia de su padre, Mi Youren ( 1086-1165) no dejó obra escrita con la salvedad de las inscripciones hechas en sus cuadros y reunidas en una pequeña recopilación. Dinastía Song.





WANG YOU

La pura vacuidad es el estado supremo de la pintura. Sólo el pintor que la capta en su corazón puede desembarazarse de las limitaciones impuestas por las reglas ordinarias. Como ocurre con la experiencia de la iluminación del zen, bajo el efecto de un palo, el artista irrumpe en el Vacío estallado.

- Wang You vivió hacia finales del siglo XVII y principios del XVIII. En su  " Tratado de pintura del Pabellón del Este ", a diferencia de su maestro, insistía en un tratamiento personal de la creación. Dinastía Qing.









lunes, 17 de junio de 2013

Sobre árboles chinos. III

                                                                                                                                    para Iraida Cano




El reino de Fu-Shang

" Fu-shang  está situado en la costa este del Mar Oriental ( Dong-Hai ). Su costa no es accidentada. Después de desembarcar e internándose diez mil li se encuentra otro mar verde tan extenso como el mar Oriental. El agua no es salada ni amarga, sino verde, dulce y sabrosa. Fu-shang se encuentra situada en este mar verde y tiene una superficie de diez mil li cuadrados. Allí se encuentra el gran templo de Dai-di. Éste es el territorio gobernado por Tai  zhen dong wang fu . Abundan allí los árboles, cuyas hojas son semejantes a las de las moreras. Existe también una  especie de bayas, cuyos troncos se elevan varios miles de zhang y su circunferencia es de más de dos mil wei. Dos troncos nacen de la misma raíz y se recuestan el uno sobre el otro; por eso el lugar es llamado Fu- shang ( moreras que se sostienen mutuamente ). Los  sacerdotes, cuyo cuerpo es de color dorado y pueden volar y pararse en el aire, comen las bayas. Aunque los árboles son enormes, las hojas y las bayas son semejantes a las moras de China, sólo que son pocas y su color es bermellón. Los árboles dan fruto sólo cada nueve mil años. Su gusto es delicioso. El suelo produce cobre y jade negro, cuya forma es semejante a la terracota y piedra de China. Existen infinidad de formas cambiantes en los inmortales , porque éstos no tienen una forma  definida. Algunos inmortales pueden dividirse a sí mismos en cien cuerpos y elevarse diez zhang ..."



          -  Del   Shi-Zhou-Ji    o  " Relato  de las diez islas" .     S. II a.C.   ( atribuido a   Dong-fang  Shuo)


Recogido entre los papeles inéditos " Historia del reino de Fu-Shang" de Takeshi Maeda. Editado por Aurelio Espinosa,  Ediciones del Barco, Ávila, 1977.